Por Roberto Puente –
Sin bombos ni discursos elocuentes, pero con una trayectoria reconocida y una hoja de vida relativamente intacta, Harold Mayne-Nicholls se ha convertido en una de las sorpresas de las presidenciales 2025. En tiempos donde los partidos tradicionales han perdido credibilidad, su apuesta lo posiciona como un outsider con pergaminos que pocos pueden exhibir. ¿Podrá ser una alternativa creíble en medio de la polarización política?
Un paso firme hacia La Moneda
En marzo, Harold Mayne-Nicholls anunció que competiría como candidato independiente a la Presidencia. Para eso comenzó a reunir las 35 mil firmas necesarias para inscribirse ante el Servel.
El 15 de agosto de 2025 comunicó que había logrado la meta y, tres días después, formalizó su candidatura. Finalmente, el Servel validó 35.992 patrocinios, confirmando su presencia en la papeleta presidencial.
Así, lo que partió como una idea ciudadana se transformó en una candidatura real.
Una fórmula política en evolución
Desde su presentación oficial, Mayne-Nicholls ha insistido en gobernar “24 horas al día”, con equipos plurales que incluyan personas de distintos orígenes políticos, y con un énfasis especial en recorrer el país. En su primer debate televisado, logró visibilidad: su intención de voto subió de 1,8 % a 4 % tras ese encuentro, y un 12 % de los encuestados lo calificó como quien tuvo mejor desempeño.
Sus propuestas están todavía en desarrollo, pero han cobrado forma. Por ejemplo, ha planteado reducir la cantidad de asesores en el “Segundo Piso” del gobierno —una señal de austeridad institucional— y ha enfatizado la necesidad de cambiar lógicas de gestión pública.
A nivel político, Mayne-Nicholls ha adoptado una estrategia prudente: ha evitado alinearse con fuerzas extremas o coaliciones, criticando con fuerza las declaraciones del Presidente Boric en cadena nacional que apuntaron contra José Antonio Kast, a las cuales calificó como “proselitismo político”. Se ha distanciado también de posibles pactos o apoyos explícitos con figuras como Kast o Jara.
No obstante, su candidatura no está exenta de cuestionamientos. Recientemente, circuló en medios un expediente que señala la existencia de más de 70 juicios laborales activos, así como documentos con tachaduras y sentencias condenatorias vinculadas a su gestión en la organización de los Juegos Santiago 2023. Esto abre una grieta importante en su narrativa de pulcritud y transparencia, que hasta ahora no había sido puesta en primer plano en el debate público.
Además, su papel en redes sociales ha sido observado con lupa: Meta (empresa de Facebook e Instagram) registró que Mayne-Nicholls difundió 15 anuncios electorales antes de que comenzara el plazo permitido oficialmente, lo que motivó que dichos anuncios fueran retirados por incumplir normas de transparencia en campañas digitales.
Entre el capital simbólico y los retos institucionales
Uno de los mayores activos de Mayne-Nicholls sigue siendo su historial: ex presidente de la ANFP (2007-2011), colaborador de la FIFA, director ejecutivo de los Juegos Panamericanos Santiago 2023, persona con poca exposición a escándalos políticos. Ese perfil le otorga legitimidad frente a un electorado cansado de la política convencional.
Su relación con Marcelo Bielsa, que hoy algunos podrían sobreinterpretar como influencia, ha sido desestimada por él mismo como factor en su decisión. “Esto es un tema mío, completamente personal”, ha dicho.
Ahora el desafío no es la narrativa, sino la estructura política: ¿cómo articular apoyos programáticos? ¿qué alianzas posibles puede construir (o rechazar)? ¿cómo pasar del capital simbólico a una maquinaria electoral competitiva?
Este dilema lo enfrentan muchas candidaturas independientes: Chile ha visto que la proliferación de nombres no siempre se traduce en capacidad real de gobernar.
Sin embargo, Mayne-Nicholls parte con algo escaso en la política del siglo XXI: una reputación intacta (o al menos no ampliamente manchada) y credenciales de gestión en el ámbito público. En esa cancha, arrancar con un 1-0 es un privilegio que nadie garantiza podrá mantener hasta el pitazo final.